La indagatoria a Pablo Moyano por la causa de la barra de Independiente quedó suspendida por un argumento insólito

0
57
Pablo Moyano - Tribunales de lomas de zamora
Moyano y su abogado, Daniel Llermano (Adrián Escandar)

Es probable que haya que llamar a un miembro de la Academia Guinness para que certifique si no estamos ante la indagatoria más larga del mundo. Porque una vez más y por razones que a esta altura ya suenan a chicanas palaciegas, se suspendió la indagatoria a Pablo Moyano en la causa de la asociación ilícita de la barra brava de Independiente. En realidad, la audiencia comenzó pero se paró justo cuando debían leerle las pruebas en su contra tras más de una hora de idas y venidas entre el fiscal Sebastián Scalera y la jueza Brenda Madrid de un lado, y el titular de Camioneros y su abogado, Daniel Llermanos, del otro. Esta vez el motivo de la suspensión fue que el letrado aseguró que no había leído la causa porque no pudo abrir por problemas tecnológicos el archivo que el 14 de agosto le envío la fiscalía, por lo que no podía defender a su asistido correctamente. Todos se miraron asombrados, Llermanos insistió en que era un acto esencial no cumplimentado por una falla técnica y entonces le enviaron otra vez el enlace por la plataforma Google Drive. En ese instante lo abrió sin problemas pero claro, pidió un cuarto intermedio para interiorizarse de las pruebas y poder armar su estrategia, por lo que la jueza decidió dar por terminado el acto y reanudar la indagatoria el próximo jueves a las 9,30. Creer o reventar.

La mañana había empezado movida porque el abogado había jugado dos cartas previas para suspender la indagatoria. Primero presentó un escrito diciendo que la plataforma Microsoft Teams, elegida para el acto virtual, no aseguraba confidencialidad. Le dijeron que era la autorizada por la Procuración bonaerense pero insistió en su planteo, que quedó denegado cuando la propia Procuración mandó una nota certificando el sitio web. Después y ante la evidencia de que había una persona de soporte técnico por si fallaba la conexión, pidió nombrar un perito de parte porque no confiaba en quien la Justicia había designado. Otro cuarto intermedio hasta que le fue denegada la moción. Parecía que ahora sí comenzaba la audiencia, pero Llermanos pidió el apartamiento de uno de los fiscales presentes, Pablo Rossi, porque éste había pedido su detención tiempo atrás acusándolo de un presunto intento de fraguar pruebas en este mismo expediente, en una causa que también tiene imputados a los abogados Víctor Hortel y Facundo Melo, ex letrado del barra Damián Langaronne, quien a su vez está procesado por su participación en la causa de espionaje ilegal llevada adelante por el gobierno anterior. Esta vez sí Llermanos ganó la partida y Rossi debió abandonar la sala virtual.

Ahí, ya también con la presencia de Hugo Moyano hijo junto a su colega y a su hermano en la sede de Camioneros, empezó formalmente la audiencia y el fiscal Scalera, después de tomarle los datos personales y hacerle saber sus derechos, le describió a Pablo Moyano el delito que se le imputa, que es ser jefe de una asociación ilícita conjuntamente con la cúpula de la barra de Independiente y otros dirigentes, entre ellos Héctor Yoyo Maldonado, secretario general del club y también hombre clave de Camioneros, y el ex vicepresidente Noray Nakis.

Cabe recordar que, según la fiscalía, está probado que el club pagaba la cuota social de al menos 400 integrantes de Los Diablos Rojos y además les daban miles de entradas de protocolo que después iban al circuito de la reventa. También que la barra guardaba sus pertenencias en un garaje propiedad del Sindicato de Camioneros, que los viajes a los partidos del exterior o interior para Copa Argentina los pagaba el club y que el acuerdo Bebote Álvarez-Pablo Moyano se remontaría a los tiempos en que la institución era dirigida por Javier Cantero, quien en su declaración aseguró que se reunió varias veces con los Moyano y que entendió que éstos querían voltearlo y que para eso le mandaron la barra al club y a la casa y que como contrapartida por ese servicio, según admitió otro barra, les habrían solventado el viaje al Mundial de Brasil.

Una vez que terminó la lectura de la imputación, el fiscal Scalera comenzó a enumerar las constancias probatorias. Pero no pudo avanzar mucho: fue en ese momento en que Llermanos planteó que no había leído la causa, por lo cual no podía saber si esas constancias eran reales o no y que así mal podía asistir a su defendido. En ese momento empezó un juego de gato y ratón: el fiscal planteó que le habían mandado la causa en forma virtual el 14 de agosto y él no había objetado ningún problema y que además le habían ofrecido ir a sacar copias en papel a Tribunales. Llermanos respondió que él estaba imposibilitado de salir de su casa por ser grupo de riesgo por la pandemia del coronavirus a lo que el fiscal le respondió que sí lo había visto presentarse en persona en junio pasado en la causa por el espionaje ilegal.

La conversación fue subiendo de tono mientras Pablo Moyano intervenía con acusaciones contra Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Florencia Arietto, el procurador bonaerense Julio Conte Grand y Luis Majul. En medio de semejante batahola la jueza optó por saber si podían enviarle de nuevo la causa y si Llermanos podía abrir el archivo. Y esta vez sí la magia de la web permitió que se hiciera con el material. Por lo que salomónicamente decidió suspender el acto por una semana para que Llermanos pueda leer todo el expediente. Antes de finalizar, el abogado aseguró que Pablo Moyano contestará todas las preguntas para “terminar con esta causa armada por el gobierno anterior porque su defendido se opuso a la reforma laboral”. El fiscal consiguió que la jueza validara todo lo que se hizo hasta la suspensión, así que el jueves próximo la indagatoria continuará desde la lectura de pruebas. Si no pasa nada extraño en el medio, claro, de este acto procesal que va camino a batir todos los récords.

SEGUÍ LEYENDO:

INFOBAE – DEPORTES