Una emisora crítica del régimen de Daniel Ortega denunció que su noticiero no salió al aire debido a un corte de energía intencional

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Una mujer observa al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, mientras ofrece un discurso. EFE/ Jorge Torres/Archivo

Una mujer observa al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, mientras ofrece un discurso. EFE/ Jorge Torres/Archivo

La emisora La Costeñísima, crítica con el régimen de Nicaragua y fundada por un habitante afrodescendiente, denunció este viernes que su noticiero estelar no salió al aire debido a un corte de energía que consideran fue intencional.

El noticiero “Tras la Noticia”, de La Costeñísima, que debía salir al aire al amanecer de este viernes, no fue emitido debido a un corte de energía eléctrica que afectó a la emisora únicamente en ese momento, confirmó su jefa de prensa, Kalua Salazar, quien enfrenta un juicio por supuestas injurias y calumnias.

Quitaron la energía durante el horario del noticiero. No pudimos dar la primera audición hoy y luego la restauraron cuando ya había pasado el horario del noticiero. Quitaron la energía en la torre de transmisión solamente por el espacio del noticiero, porque ahora que ya hay otros programas, deportivos y musicales, ahora sí ya hay energía”, dijo a EFE Salazar, vía telefónica, desde la sede de La Costeñísima, en la costa Caribe de Nicaragua.

Más allá de que no se pudo emitir el noticiero, el personal de La Costeñísima, que alega sufrir represalias con frecuencia, tiene sus dudas sobre cuánto tiempo podrán mantenerse en el aire, porque desconocen si ocurrirá lo mismo cada vez que intenten emitir noticias o si sus equipos soportarán las interrupciones eléctricas.

En la víspera, La Costeñísima había emitido un pronunciamiento en apoyo a su jefa de prensa, quien fue citada para un juicio en su contra por los delitos de injurias y calumnias, promovido por trabajadoras de la Alcaldía de El Rama, gobernada por el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

En la imagen, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega (d) junto a la vicepresidenta Rosario Murillo (i). EFE/Bienvenido Velasco/Archivo
En la imagen, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega (d) junto a la vicepresidenta Rosario Murillo (i). EFE/Bienvenido Velasco/Archivo

ANTECEDENTES

Desde antes de la acusación, ya existían denuncias de asedio de policías y militantes sandinistas en los alrededores de la vivienda de la jefa de prensa de la radioemisora.

Las acciones contra Salazar comenzaron tras la muerte del fundador de La Costeñísima, el afrodescendiente Sergio León (1968-2020), quien, al momento de fallecer, estaba citado por la estatal Dirección de Resolución Alterna de Conflictos (DIRAC) para responder a una solicitud de supuesta calumnia, el mismo delito atribuido ahora a la jefa de prensa.

La acción contra la emisora fue condenada por el dirigente de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Juan Sebastián Chamorro, quien acusó al régimen del presidente Daniel Ortega por el corte de energía.

Este es un atropello más de la dictadura criminal en contra de las libertades públicas”, expresó Chamorro.

Por su lado, la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado de EEUU señaló que “el régimen de Ortega continúa atacando” a esa emisora, bloqueando su señal, acusando por calumnias a su jefa de prensa y enviando policías a rodear las casas de los periodistas.

¿Cuándo dejará Ortega de pisotear la libertad de prensa y restablecerá las libertades civiles en Nicaragua?”, preguntó esa oficina del Departamento de Estado.

Diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos, incluyendo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), han denunciado que en Nicaragua no existen garantías para las libertades de prensa, expresión o información.

Según la no gubernamental Fundación Violeta Barrios de Chamorro, los ataques contra periodistas independientes, que proliferaron a raíz de las protestas masivas contra el presidente Ortega en abril de 2018, se recrudecieron desde julio pasado, cuando se registraron 30 en un solo mes, en comparación con los 52 reportados en los tres meses anteriores.

El movimiento Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) informó de 351 delitos contra la libertad de prensa y acceso a la información, entre marzo y julio pasados.

(Con información de EFE)

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