Lukashenko bajo presión mientras se preparan más protestas en la capital de Bielorrusia

0
8
FOTO DE ARCHIVO: Manifestaciones frente al edificio de la Compañía Nacional de Radio y Televisión Estatal de Bielorrusia en Minsk, Bielorrusia, el 15 de agosto de 2020. El cartel dice: "¡La verdad!". REUTERS/Vasily Fedosenko/Archivo fotográfico
FOTO DE ARCHIVO: Manifestaciones frente al edificio de la Compañía Nacional de Radio y Televisión Estatal de Bielorrusia en Minsk, Bielorrusia, el 15 de agosto de 2020. El cartel dice: “¡La verdad!”. REUTERS/Vasily Fedosenko/Archivo fotográfico (VASILY FEDOSENKO/)

Por Andrei Makhovsky

MINSK, 16 ago (Reuters) – El líder bielorruso Alexander Lukashenko se encontraba el domingo bajo una creciente presión con protestas de la oposición planeadas para converger en la capital una semana después de unas elecciones presidenciales que han sumido al país en la confusión.

Lukashenko, que lleva 26 años en el poder, ha tenido que hacer frente a una semana de manifestaciones en las calles y ha rechazado las demandas de repetición de los comicios.

El mandatario niega haber perdido, citando los resultados oficiales que le dieron un poco más del 80% de los votos.

A menudo emocionado en las apariciones en la televisión estatal, el líder de 65 años ha alegado un complot con apoyo extranjero para derrocarlo. También ha citado el apoyo militar prometido por el presidente ruso Vladimir Putin si es necesario, algo que el Kremlin no ha confirmado.

Rusia, que ha tenido una relación problemática con Lukashenko, está observando la situación de cerca al ser Bielorrusia un territorio que alberga los oleoductos que llevan las exportaciones de energía rusa a Occidente y también porque para Moscú es como una zona de amortiguación contra la OTAN.

La UE se está preparando para imponer nuevas sanciones a Bielorrusia en respuesta a una violenta represión en la que al menos dos manifestantes han sido asesinados y miles de personas detenidas.

Los manifestantes no muestran signos de retroceder en sus demandas.

Sviatlana Tsikhanouskaya, rival de la oposición de Lukashenko en las elecciones disputadas la semana pasada, ha convocado una gran “Marcha de la Libertad” por el centro de Minsk, la capital bielorrusa, a partir de las 1100 GMT del domingo.

Al igual que las protestas anteriores, se espera que culmine en la Plaza de la Independencia, frente al edificio principal del Gobierno.

Sólo dos horas antes, a las 0900 GMT, se espera que los partidarios de Lukashenko celebren una manifestación pro-gobierno en el centro de Minsk, preparando el escenario para un posible enfrentamiento entre los dos grupos.

El domingo por la mañana se instalaron vallas metálicas alrededor de la Plaza de la Independencia con vehículos agrícolas utilizados para clausurar carreteras cercanas.

Los medios de comunicación de la oposición afirman que Lukashenko, antiguo administrador de una granja colectiva de la época soviética, tiene previsto transportar en autobús a personas de otras partes del país, las cuales tendrán obligado asistir a la concentración. Reuters no pudo confirmar esto de forma independientemente.

Los videos colgados en las redes sociales mostraban largas columnas de autobuses con partidarios de Lukashenko conduciendo hacia Minsk desde varias regiones del país.

“RUSIA, EN GUARDIA”

En un movimiento inusual, Igor Leshchenya, el embajador de Bielorrusia en Eslovaquia, declaró su solidaridad con los manifestantes en un video sin fecha publicado por el periódico Nasha Niva el sábado. Otros empleados del Estado, incluyendo policías y personal de la televisión estatal, también han salido en apoyo de las protestas.

Algunas de las mayores plantas industriales estatales del país, la columna vertebral del modelo económico de Lukashenko al estilo soviético, han sido golpeadas por protestas y paros en la última semana.

La candidata de la oposición a la presidencia, Tsikhanouskaya, que huyó a la vecina Lituania el martes, ha pedido que vuelva a haber un recuento de las elecciones y su dirección de campaña también ha anunciado que está empezando a formar un consejo nacional para facilitar la transferencia de poder.

Lukashenko y Putin hablaron por teléfono el sábado.

Los lazos entre los dos aliados tradicionales habían estado bajo presión antes de las elecciones, ya que Rusia redujo los subsidios que apoyaban al gobierno de Lukashenko.

La agencia estatal de noticias Belta citó el sábado las declaraciones de Lukashenko acerca de que “sobre la primera solicitud de Bielorrusia, Rusia proporcionará asistencia integral para garantizar la seguridad del país vecino en caso de amenazas militares externas”.

En un comunicado, el Kremlin no hizo mención de dicha asistencia pero dijo que ambas partes expresaron su confianza en que todos los problemas de Bielorrusia se resolverán pronto.

Las declaraciones de ambas partes contenían una referencia directa a un “estado de unión” entre los dos países, los cuales firmaron un acuerdo en 1999 que supuestamente crearía un Estado unificado. Sin embargo, ese proyecto nunca se ejecutó debidamente y, más recientemente, Lukashenko había rechazado los llamamientos de Moscú para que se estrecharan los lazos económicos y políticos como un ataque a la soberanía de su país.

(Información de Andrei Makhovsky; escrito por Andrew Osborn; editado por Frances Kerry; traducido por Andrea Ariet en Gdansk)